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El posicionamiento es un lujo que no puedes permitirte.

Hablo de posicionamiento para agencias inmobiliarias desde 2017. Probablemente no fui el primero en hacerlo, pero seré el primero en decir que es mejor dejarlo estar.

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El posicionamiento inmobiliario es una palabra seria, pero para muchas agencias sigue siendo solo una declaración de intenciones guardada en el armario.

Hablo de posicionamiento para agencias inmobiliarias desde 2017; probablemente no fui el primero en hacerlo, pero seré el primero en decir que es mejor dejarlo estar.

Este artículo mandará al desguace toda la teoría y saltará directamente a la práctica, porque el posicionamiento para agencias inmobiliarias es un lujo que solo 1 de cada 1000 puede permitirse.

Nelle prossime righe ti dirò quali sono i 4 costes que pagar, che probabilmente non ti puoi permettere, e quali soluzioni vedo a tutto questo.

Estas palabras pueden parecer absurdas viniendo de nosotros, que hemos hecho más de 40 estrategias de posicionamiento diferentes.

De ellas, quizá solo un par siguen vivas hoy.

Muchas debutaron a lo grande, algunas arrancaron con poca energía, mientras que la mayoría se quedó solo en una declaración de intenciones.

Palabra abusada

Posicionamiento es una palabra seria, casi siempre abusada.

Pensar quién quieres ser y qué quieres representar para el mercado es solo el inicio, una buena intención.

Se convierte en posicionamiento cuando tu mercado habla de ti como habías previsto, contando quién eres con las mismas palabras que tú usas en tu comunicación.

Cuando los clientes quieren comprarte porque se reconocen en tus valores y comparten tus batallas.

Las agencias inmobiliarias acuden a nosotros para que les ayudemos a identificar sus talentos, reorganizarlos, potenciarlos y convertirlos en un manifiesto de trabajo atractivo y compartible.

Pero después, cuando se les entrega este maravilloso traje a medida, se queda en el armario.

Esto ocurre porque posicionarse es una gran molestia.

En primer lugar, el 99% de las agencias no está en target para el objetivo de posicionamiento: no está preparada mental ni materialmente.

Hacen falta demasiados cambios y, si cambiar un hábito ya es difícil, imagina cuando esos cambios irrumpen en todas las esferas personales y profesionales.

Primera pregunta brutal: ¿estás realmente preparado para pagar el precio?

Si no estás dispuesto a cambiar rutinas, invertir beneficios y sostener errores, el posicionamiento sigue siendo una frase bonita, no una estrategia.

Preguntas a quemarropa.

¿Estás preparado para reinvertir los beneficios que hasta ahora te metías en el bolsillo?

¿Estás preparado para gastar dinero, aceptar errores, hacer tests y aun así seguir invirtiendo?

¿Estás preparado para cambiar tu rutina delegando actividades productivas para dedicarte a las de imagen?

Si no has superado este pre-test, puedes abandonar la idea desde ya, porque las cosas que todavía tengo que decirte no mejorarán.

El primer lujo: el dinero.

Empecemos por los lujos simples, quizá los más banales: para posicionarte hace falta mucho dinero.

No solo para pagar a un buen consultor que te apoye en las actividades iniciales, sino también para sostener en el tiempo las numerosas iniciativas que estarás obligado a realizar.

Daré por hecho que ya tienes una brand identity a la altura; de lo contrario, ahí tienes otro gasto.

Tendrás que invertir en publicidad online, offline, nuevos servicios y tecnologías, comunicación en prensa, eventos, colaboraciones territoriales y mucho más.

¿Pensabas que bastaría con un anuncio patrocinado y cambiar el eslogan del perfil de Instagram?

Si no puedes hacer todo esto, déjalo estar y usa tu presupuesto en actividades más ajustadas a la realidad.

El segundo lujo: el tiempo.

El segundo lujo tiene que ver con el tiempo, la larga espera antes de ver el retorno de tu inversión.

Para posicionarte hacen falta años, durante los cuales tendrás que contar con constancia y coherencia tus batallas y promover tus valores.

¿Tienes todo ese tiempo y presupuesto para invertir antes de obtener un verdadero reconocimiento?

El tercer lujo: ser reconocido por muy pocos.

Reconocimiento, ¿pero por parte de quién?

Aquí empiezan los lujos más pesados, aquellos por los que recomiendo dejarlo estar.

Todo lo que hagas será para apenas un 10% de las personas de tu ciudad.

La gente tiene otras cosas en la cabeza; desde luego no está interesada en seguir y comprender todo lo que tú quieres comunicarles.

Mi ejemplo te ayudará a entenderlo mejor.

Yo vivo del marketing y comunico seguramente mejor que un agente inmobiliario medio.

Divulgo con constancia desde hace más de 4 años con la community y la Academy, pero sobre todo me dirijo a un target de profesionales, en teoría mucho más atentos y motivados que “la señora María” o “Mario Rossi”.

Y aun así, solo una pequeña parte de mi público tiene claro en qué soy diferente del humo que hay por ahí.

Ha entendido que odio los formularios de Facebook, que estoy especializado en marketing automation sofisticada o en la creación de textos persuasivos.

Dicho esto, ¿cómo puede “la señora María”, que vive el problema del cambio de casa solo durante unos meses, seguir y conectar todo tu plan comunicativo?

Simple: no lo hará.

Serás reconocido solo por un pequeño grupo de clientes extremadamente apasionados por la estética y el cuidado de la imagen.

El cuarto lujo: convertirte en el personaje de tu agencia.

Por último, antes de pasar a una rápida sacudida de soluciones smart, aquí está el último lujo, el más complejo.

Hablo del privilegio de dejar la operativa de agente para convertirte en un personaje de internet, el rostro reconocido de tu agencia.

En lugar de hacer citas, tu tiempo estará dedicado a ser frontman o mental coach para motivar al equipo a seguirte y actuar según los nuevos valores de la empresa.

Tendrás que buscar negocio, seguir estudiando y hacer reuniones de control sobre la evolución de la brand awareness.

¿Puedes permitirte no vender más como antes?

Lujo
Qué requiere
Por qué pesa
Dinero
Consultores, marca, eventos, publicidad, servicios y tecnologías.
No basta con cambiar el eslogan o hacer algunos anuncios.
Tiempo
Años de coherencia y comunicación continua.
El retorno no es inmediato y muchos abandonan antes.
Atención
Hacer entender al mercado quién eres y por qué eres diferente.
La mayoría de las personas no te escuchará lo suficiente.
Rol
Dejar gradualmente de ser solo operativo.
Debes convertirte en rostro, guía y símbolo de la agencia.

La solución: sustituir el marketing de la estrategia por el de la tecnología.

Llegados a este punto, espero que esté claro por qué el precio del posicionamiento en una agencia inmobiliaria es tan alto.

Por eso hemos decidido sustituir el marketing de la estrategia por el de la tecnología.

El que no exige cambiar, sino que se adapta a tu personalidad, hecho de herramientas que aumentan la productividad.

Ese marketing que te deja libre para ser tú mismo, sin tener que convertirte obligatoriamente en un personaje de internet, y que con constancia y coherencia comunica sin pausa.

En cambio, si quieres aumentar tu imagen, dale al mercado cosas fáciles de entender.

Publica videotours inmobiliarios: todavía funcionan y te ayudarán a ser identificado como “el que hace vídeos de casas”.

Introduce en la agencia algo mediáticamente fuerte; podría ser la inteligencia artificial. Sin demasiadas explicaciones, serás etiquetado como “el innovador”.

Asocia un tema peculiar a tus publicaciones y serás “el de las redes sociales”.

Te lo resumo así: no pidas a la gente que escuche; haz que el primer impacto deje una impresión de ti.

No prometemos encargos. Construimos el sistema para conseguirlos.

Descubre si tu agencia está usando valoraciones, portales, contactos y datos de la forma correcta. El check-up te ayuda a ver dónde estás dejando oportunidades sobre la mesa.